EFRAIM GOLOMBEK, NACIDO EN ROCHA, PERDIÓ A SU HIJO TZVIKA EN UN ATENTADO SUICIDA EN JERUSALEM. HOY, AL APRESTARSE LOS PALESTINOS A PEDIR RECONOCIMIENTO EN LAS NACIONES UNIDAS, SOSTIENE QUE EL CAMINO DEBERÍA SER OTRO.(Ana Jerozolimski) Efraim Golombek llegó a Israel un 25 de agosto..hace 39 años, cuando tenía 26, proveniente del pueblo de Castillo, en el departamento de Rocha. En Israel fue durante cuatro años maestro de primaria, trabajó en contabilidad en la compañía israeí “Mekorot” de abastecimiento de agua y se jubiló por adelantado hace seis años. Entre 1998 y 2003, fue representante del partido de izquierda Meretz en el Consejo Municipal de Karmiel, donde vive desde 1974. Su vida cambió el 9 de agosto del 2001, cuando su hijo Tzvika fue asesinado en el atentado terrorista provocado por un suicida palestino de Hamas en la pizzería Sbarro de Jerusalem. 15 civiles perecieron en la explosión y 130 resultaron heridos.Hoy en día, Efraim realiza trabajos voluntarios, da cursos de hebreo y español..y es un activo abuelo de dos nietos, un varón de 3 años y 4 meses y una niña de algo menos de 1 año y medio, que viven en la zona de Kfar Saba, donde está su hija.Efraim Golombek y su familia, la esposa y sus dos hijos (Tzvika, que murió en el atentado, a la derecha), en tiempos más felices.Al acercarse el día clave en las Naciones Unidas, pedimos a Efraim su opinión sobre lo que está sucediendo, no sólo como ciudadano israelí..sino como quien sabe a qué se refieren las noticias cuando se habla de “riesgo de violencia” como corolario de una crisis política.Este es un resumen del diálogo mantenido.P: Efraim ¿cómo analiza la situación actual, lo que está por suceder…combinando su condición de ciudadano con la trágica vivencia de haber perdido a Tzvika (Z”L) en un atentado terrorista?R: Hablando en mi condición de ciudadano israelí que desea lo mejor para este país, creo que un acuerdo de paz sería lo ideal. No creo que acá, haciendo algo de forma unilateral, declarando la independencia de un estado palestino sin un acuerdo de paz, sea algo positivo. Entiendo que las dos partes no llegaron a la posibilidad de sentarse en una mesa de negociaciones, cada uno presentando sus puntos de vista. Y yo diría que las dos partes son culpables de eso. Podemos analizar que una parte más que la otra pero en realidad creo que ninguna de las dos ha hecho todo lo posible para evitar un pedido unilateral ante las Naciones Unidas. P: ¿Por qué dice que “una parte más que la otra”?R: Creo que esa parte son los palestinos. Es que no viene de ahora..Yo quedé totalmente defraudado en el 2000 con Arafat. Estaba segurísimo de que se llegaría a un acuerdo, pero en lugar de eso se fue a una intifada. Eso no tendría que haber sucedido. Si no se llegaba a un acuerdo, por lo menos existía la posibilidad de más encuentros para seguir intentando, pero Arafat evidentemente no quería firmar.Después , la intifada que duró varios años, terminó con las posibilidades de un acuerdo a tal punto que creo que la izquierda en Israel fue terminada por la posición palestina. La izquierda acá perdió su fuerza en el momento que los palestinos no apoyaron un acuerdo y una firma en las negociaciones. Lentamente los grandes dirigentes de la izquierda se fueron retirando de la política, gente que había intentado poner su granito de arena…y mi interpretación es que en ello influyó la posición palestina. P: ¿Y por qué hablaba de culpas compartidas? ¿Cuál fue a su criterio la falla del gobierno israelí?R: Creo que el Primer Ministro Netanyahu no presentó ningún programa claro. Mi impresión es que él busca terminar su período sin problemas, sin que sucedan grandes cosas..Pero aunque eso le parezca bueno a él, a la larga, para el país, no es bueno. P: Y cuando usted escucha a Netanyahu por un lado y al Presidente palestino Abbas por otro ¿siente que son líderes con los que se puede llegar a un acuerdo? R: Yo pienso que sí se puede llegar a un acuerdo. Si Netanyahu deja el cálculo político de si tiene gobierno o no tiene gobierno, puede llegar a un acuerdo., tiene mayor posibilidad que un político del centro o la izquierda..Siempre se supo que los gobiernos de derecha-como el de Beguin, que llegó al acuerdo de paz con Egipto-tienen más probabilidades de concretar algo. Si no se limita a su ideología y hace lo que dijo en su discurso en la universidad de Bar Ilan, al hablar en favor de dos Estados para los dos pueblos, puede hacerlo.Pero a veces parece que no tiene suficiente coraje para llevar adelante una política positiva.Y respecto a los palestinos, la sensación es que se subieron a un árbol demasiado alto y que ahora les cuesta bajar, al dejar todas las expectativas para un estado palestino en la ONU, en lugar de hacerlo a través de negociaciones en Washington, Jerusalem o Ramallah, donde sea. Esto es peligroso porque creo que le están dando al pueblo palestino una esperanza que puede estallar como un globo. Y no sabemos qué puede pasar..Puede haber una tercera intifada.. P: Efraim, hablar de una tercera intifada , para usted y su familia, tiene un significado especial. En la segunda intifada perdieron a su hijo, Tzvika, en el atentado terrorista en la pizzería Sbarro de Jerusalem, del que se cumplieron hace poco diez años, el 9 de agosto. ¿Dónde está esa tragedia personal en el análisis político que hace?R: La realidad a nivel nacional es la misma . Es cierto que desde el punto de vista familiar hubo un cambio de 180 grados, un cambio total en la vida familiar.Pero yo no cambié de ideología por haber perdido a mi hijo. Sigo pensando que un acuerdo de paz es la solución.P: Cuando se habla del riesgo de violencia, imagino que para ustedes es algo mucho más concreto, no es algo abstracto que uno no entiende qué puede significar…R: Es cierto. Nuestra sensibilidad es mucho mayor que en una familia normal. Cuando ocurre cualquier atentado sentimos que nos toca muy de cerca aunque no conozcamos a la persona.. Es cierto que nosotros sabemos claramente qué quiere decir “riesgo de violencia”. P: Decíamos que hace poco se cumplieron 10 años del atentado en el que murió Tzvika. ¿Cómo vivieron esa fecha ¿R: Hay fechas que son muy difíciles. Desde un principio fueron especialmente difíciles los fines de semana, el shabat, las fiestas, momentos en los que uno siente la unión de la familia ..y aquí hay una silla vacía. Cuando se acerca el día de recuerdo , el día de la Independencia, cuando se acerca la fecha de su cumpleaños, el día del acto recordatorio..hay muchas fechas en las que tanto mi señora como yo llegamos a estados que me cuesta describir.Es mucho más que tristeza.Es un profundo dolor …y también rencor. Son diez años..pero el tiempo no cura..no cura. Es cierto que en los primeros tiempos, el shock es tremendo…y parecería que en el ser humano hay fuerzas que le permiten a uno seguir adelante, porque hay causas por las que tenemos que seguir, la familia, los nietos, los amigos, tanta gente que nos apoyó y nos apoya y no nos dejó caer…El hombre tiene fuerza de seguir adelante porque uno quiere seguir viviendo y porque no hay alternativa: o seguís o caés. Y nosotros decidimos seguir.P: Pero no es sobreentendido que uno logre sacar fuerzas para hacerlo, siempre..R: Es verdad,pero nosotros creemos que no existe otra opción. La gente me ve a veces organizando cosas y me pregunta de dónde saco fuerzas. Creo que así hay que actuar.. P: ¿Y los nietos? Serán seguramente un gran motor hoy en vuestras vidas..R: Por supuesto. Yo doy todo lo mío con ellos ..No les he tratado de pasar ahora ningún mal estado de ánimo..Son muy chicos. El varón, que es el mayorcito, sabe que tiene un tío que se llamaba Tzvika, pero ni ha preguntado dónde está. Y estamos preguntándonos entre nosotros cómo le vamos a contestar cuando lo pregunte. Tratamos de ser personas normales y de darles todo el cariño y el amor que ellos necesitan, como buenos abuelos. No quisiera que este conflicto pase a las próximas generaciones..pero no estoy seguro que estemos en buen camino. De todos modos, mi convicción al respecto no cambió cuando perdimos a Tzvika. También antes consideraba que la paz es la única opción.
«Ahora, al igual que antes de perder a mi hijo, estoy seguro de que la paz es la única opción».
23/Sep/2011
Montevideo COMM, Ana Jerozolimski